QUÉ ES EL YOGHURT?
Es leche conservada mediante coagulación y acidificación obtenidas gracias a la fermentación llevada a cabo por el lactobacillus bulgáricus y el streptococcus thermophilus, dos hongos microscópicos que también son conocidos con el nombre de fermento búlgaro o maya.

El yoghurt tiene cerca de 0.2% de alcohol y puede parecerse en consistencia a la leche cuajada, no debe confundírsele con ella. Si durante el verano se deja un bote de leche sin hervir, durante unas horas, (incluso también después de haberla hervido) se puede observar que se forma que en la superficie se forma una capa de líquido turbio y que el resto se ha coagulado. Se desprende entonces un desagradable olor que manifiesta su descomposición, efecto de la actuación de los diversos fermentos que han penetrado en la leche.

El yoghurt, obtenido con leche fresca, por el contrario presenta una consistencia homogénea, no desprende mal olor alguno y su aroma de fruta lo hace sumamente apetitoso.
 
 
 
EFECTOS EN EL ORGANISMO
Además del valor nutritivo de los diversos elementos que constituyen el yoghurt, resulta muy ventajoso consumirlo en vez de la leche ordinaria o de otros derivados de la misma; la razón está en que las bacterias de la leche ordinaria no pueden sobrevivir en la acidez del estómago ni a la temperatura del cuerpo humano, así que no pueden multiplicarse en el tracto digestivo como lo logran las bacterias del yoghurt.
Cuando estas bacterias llegan al tracto digestivo se reproducen y eliminan los gérmenes que pueden causarnos enfermedades, sintetizando además diversas vitaminas, que son fácilmente asimiladas y distribuidas a todo el organismo, y que son indispensable para asegurar el equilibrio físico, nervioso y mental, como por su favorable influencia sobre la coloración y salud de la piel y del cabello, la brillantez y solidez de la uñas, etc.

QUIÉN DEBE COMERLO
Además de ser un buen alimento de fácil digestión para toda clase de personas y un verdadero profiláctico para conservar la salud y la vitalidad de las personas sanas, el yoghurt debe ser consumido particularmente por quienes sufren perturbaciones intestinales, estreñimiento, diarreas, colitis, urticarias, dermatosis, despertar difícil, pérdida de capacidad para el trabajo, malestar sin causa justificada, nerviosismo, irritabilidad, flatulencia, defecacionfes fétidas, inflamación de encías.
Para las personas de edad avanzada, el yoghurt es importante por que no necesita ser masticado, su digestión es fácil y aporta las proteínas y el calcio necesarios, además de que el ácido láctico elimina gradualmente las bacterias nocivas que pueden ocasionar gases e infecciones intestinales frecuentes en estas personas.

CUANDO DEBE COMERSE
Puede comerse a cualquier hora y a discreción. Tomándolo de una manera regular, pueden obtenerse notables resultados:
Por la mañana, una media hora antes del desayuno, uno o dos yoghurts frescos, al natural o con azúcar tendrán un efecto refrescante y depurativo.
Para los niños, así como para la persona mayores que sufren de estreñimiento, enteritis, diarrea o cualquier otra manifestación de mal funcionamiento intestinal, tomar yoghurt por la mañana es recomendable.
En la comida del medio día o en la cena, el yoghurt puede ser consumido como entremés o como postre, de esta manera facilita la digestión e impide las fermentaciones.
Como merienda, tanto para los niños como para los adultos, personas débiles y atletas, el yoghurt es excelente, pues prepara las mucosas del estómago para la comida de la noche.

COMPOSICIÓN
YOGHURT NATURAL (LECHE ENTERA)
100 g de alimento crudo en peso neto
Hidratos de Carbono 4.7 g
Proteínas 3.50 g
Grasas 3.30 g
Fibra 0.00 g
Energía Kcal. 52
* Tomado de Tablas de Valor Nutritivo de los alimentos, del Instituto Nacional de la Nutrición Salvador Zubirán.