Conscientes de la gran importancia que tiene la alimentación en México, Lactel adquiere un compromiso con nuestros consumidores al preocuparnos porque los productos que llevamos hasta ustedes, cuenten con un importante aporte nutricional a su dieta diaria. Sin embargo, estamos conscientes de que para lograr una vida sana es necesario cuidar el balance de tu alimentación en forma integral y por ello, hemos creado esta sección con consejos de un experto en la materia quien nos hará recomendaciones acerca de las relaciones que existen entre el ejercicio, la alimentación y la salud, contribuyendo así a tu bienestar y el de tu familia.

 


ALIMENTACIÓN RECOMENDABLE

 
Desde las épocas más primitivas, el hombre ha experimentado con los alimentos tratando de crear una dieta que le permita vivir en salud y disfrutar plenamente de la vida.
La alimentación normal es aquella que mantiene la salud y la normalidad de la vida en todas sus manifestaciones: crecer, vivir en actividad, reproducirse. Por ello, debe ser adecuada a la edad, sexo, peso, actividad y estado fisiológico del sujeto y clima en que viva; debe además, considerar la disponibilidad de los alimentos de la región, los hábitos del individuo y su situación económica y social.
Los hábitos o tradiciones alimentarias frecuentemente se basan en conocimientos adquiridos por experiencia y costumbres de cada comunidad; estos conocimientos y costumbres se aplican y se trasmiten de padres a hijos y van desde la manera en que seleccionan y preparan los alimentos hasta la forma en que se consumen.
Sin embargo, consumir alimentos en poca o demasiada cantidad, hace que se presenten enfermedades por la mala nutrición como desnutrición y obesidad, o deficiencias de vitaminas y minerales que ocasionan diferentes trastornos.
Una vez conocidas las característica del individuo, el régimen debe cubrir tres aspectos importantes en la alimentación normal:
 
1)Aspecto Psicológico. 
 
Considera que el alimento es parte del contexto cultural y es índice del mismo que la alimentación recomendada conducirá a la promoción adecuada del desarrollo emocional del individuo y tomará en cuenta las restricciones de tipo religioso o racial, costumbres, tabúes y significado de la alimentación en todos estos aspectos.
2) Aspecto Nutricional.
 
 
Establece las recomendaciones nutricias especificando las cantidades de calorías, proteínas, minerales y vitaminas que el sujeto necesita recibir en su alimentación para satisfacer sus necesidades de nutrición. Se disponen de varios estándares que sirven como guías para la planeación y valoración de dietas y el suministro de alimentos para las diferentes personas y grupos de población. Muchos países han establecido lineamientos apropiados para sus circunstancias particulares.
 
3)Aspecto Dietético. 
 
Establece el grupo de alimentos, especificando las cantidades que satisfacen las necesidades del organismo y la variedad, de acuerdo a la disponibilidad, poder adquisitivo del sujeto y hábitos alimentarios. Este aspecto se ve alterado, por una polémica en la orientación alimentaria, que influye en el plan de alimentación del individuo sano en el manejo de conceptos tales como Grupos de alimentos, Equivalentes, Raciones y Porciones.
 
 

Para tener una buena alimentación cada familia debe aprovechar lo mejor posible los alimentos que tiene a su alcance y procurar que las comidas del día reúnan las siguientes características:
 
 Completa 
  Incluir alimentos de todos los grupos; no existe un solo alimento o grupo de alimentos que proporcione al individuo todas las sustancias que requiere. 
 Equilibrada
 
Comer alimentos que tengan la cantidad de sustancias nutritivas recomendadas para crecer, desarrollarse y mantenerse sanos.
 Higiénica
 Preparar los alimentos con la limpieza necesaria para no enfermarse.
  Suficiente
 Consumir en cada comida la cantidad necesaria de alimentos para cubrir las necesidades nutricias.
 Variada
  Incluir alimentos de diferentes sabores, colores, olores y consistencias en cada comida, para evitar la monotonía y asegurar el consumo de los diferentes nutrimentos que requiere el organismo.
 
La alimentación recomendable no necesita ser costosa y depende más bien, de una correcta selección de los alimentos.
Para lograr que el dinero que tenemos destinado para la comida nos alcance es importante comprar sólo lo que realmente necesitamos y tener presente que una fruta puede ser sustituida por otra, una verdura por otra, el queso puede sustituir a la leche y un tipo de carne a otro, o bien ser reemplazada por huevo o una combinación de leguminosas con cereales y verduras.
Hay que recordar que además de la función nutritiva, la alimentación tiene un papel social en la familia, ya que en nuestra sociedad los momentos de las comidas son una oportunidad para platicar, estar juntos y lograr una mayor integración familiar. Un ejemplo de ello es la importancia que tiene la comida en cualquier tipo de festejo.

RECOMENDACIONES
 
Los menores de 5 años así como las mujeres embarazadas y en periodo de lactancia tienen prioridad en el consumo de alimentos sobre el resto de la familia. 
Aprovechar todos los alimentos que se puedan conseguir en el lugar donde se vive.
 
Incluir frutas y verduras de temporada y de la región en cada comida, pues son nutritivas, frescas y más baratas y de ser posible, cultivar en casa hortalizas y frutas. Así como criar animales domésticos que puedan proporcionarnos alimento. 
Comer vísceras como mollejas, hígado, riñón y corazón, las cuales son baratas y nutritivas. 
Escoger frutas de color brillante, olor agradable y consistencia firme porque son más frescas. 
Lavarse las manos antes de preparar y consumir los alimentos, así como después de ir al baño. 
Beber agua clorada (para ello debemos agregar 2 gotas de cloro por cada litro de agua y dejarla reposar por 30 minutos) o hervirla (hervir el agua y esperar por 3 minutos a partir del primer hervor). 
Lavar y desinfectar frutas y verduras con agua clorada (se prepara agregando 5 gotas de cloro por litro de agua, dejándola reposar durante 30 minutos). 
Consumir aceites vegetales como el de girasol, maíz, soya, margarina y manteca vegetal, entre otros, en vez de grasas de origen animal como la manteca de cerdo y la mantequilla. 
Tomar un mínimo de 2 litros (8 vasos) de agua sola o de fruta, evitando el consumo e refrescos y jugos embotellados o enlatados. 
Combinar un cereal como el maíz o el arroz, con una leguminosa como el frijol o el garbanzo para aumentar la calidad de las proteínas, además que el cuerpo puede aprovecharlas mejor. 
Consumir alimentos naturales, preparados con poca grasa, sal y azúcar. Utilizar sólo sal yodatada en la preparación de alimentos. 

Disfrutar de la cocina mexicana de todos los días es apreciar también su historia y todas las tradiciones y anécdotas alrededor de ella.
L.N. Laura Violeta Rubio Alvarez